EX-ALUMNOS

If you are celebrating a reunion this year, it is a wonderful time to make a lasting difference to the mission of Cayetano Heredia University, just as it has made a difference in your life. Any gift, no matter how small, will make an impact.

Reseña de Jaime Arias Congrains, acerca de Don Ramiro Castro de la Mata.

Anoche falleció el Doctor Ramiro Castro de la Mata Caamaño. Nuestro inolvidable profesor de farmacología de la universidad, con quien tuve la suerte de cultivar una larga amistad.

Justo hace unas semanas había ido a visitarlo a su domicilio, con motivo de charlar sobre el famoso libro de Lineamientos fundamentales de la renovación universitaria, del cual había sido uno de los autores, en dicha reunión me puso al tanto de sus últimas dolencias, esta vez algo serio, una embolia pulmonar por lo que estaba engrosado por los corticosteroides pero su espíritu estaba intacto. Charlamos de todo, estaba escribiendo un libro sobre la historia de la coca, me mostró entusiasmado dos enormes tomos recientemente adquiridos, de un tratado sobre las plantas en el Perú antiguo con un buena cantidad de fotos e ilustraciones, así como su écran a control remoto donde se pasaba con su proyector multimedia cuanto dvd fuera de su interés, los mas recientes: una colección sobre la historia de Roma

Realmente la cultura y el afecto de Ramiro eran de una gran profundidad, si bien desplegaba intolerancia con los que andaban desacertados con las fuentes de información, el balance final de sus observaciones siempre era provechoso.

A lo largo de su vida me iba poniendo al tanto de las cosas en que andaba, por ejemplo siempre se ufanaba que pese a los cargos institucionales que desempeñaba, había seguido en las Galerías Wilson un curso completo sobre ensamblaje de computadores y tenía el diploma en gran estima

Tenía una contrastante pasión por la series de STAR WARS (¿VIAJE A LAS ESTRELLAS?), como eso me sorprendía una vez le pregunté si esa fijación se había originado en algún golpe que se dio en la cabeza cuando niño con algún objeto espacial, y el me dijo que no que ese golpe era de hacía poco…

Preocupado andaba yo, sin embargo por los anticuerpos que su amplio saber generaba en medios pocos cultivados de nuestra universidad, lo que me incliné a darle un sano consejo: que hiciera un esfuerzo por percibir a los desinformados hasta el espanto, como mascotas, así ya sin expectativas respecto a ellos, con el tiempo les iba a tomar cariño y asimilarlos mejor

Luego de unos días yo ya me había olvidado del consejo que le había dado, cuando me lo encuentro en el cumpleaños de Mariano Querol y apenas me vio les advirtió a los presentes, muerto de la risa, que tuvieran cuidado porque me consideraba como el psiquiatra más peligrosamente lúcido de estos lares.

En otra oportunidad me puso al tanto que acaba de descubrir que los incas enterraban a algunas de sus momias envueltas con hojas de coca, pero me contó que el único problema que tenía con ese descubrimiento, era que al parecer a la única persona que le interesaba el dato era solo a él mismo

Siempre que la muerte se lleva a un ser valioso, reflexiono sobre que si bien puede uno aceptar lo inevitable de la muerte esto no alivia la congoja que nos causa su ausencia por no haber quien lo reemplace, que en el caso de Ramiro realmente es como si toda una biblioteca hubiera desaparecido.

El gran poeta Rilke decía que sólo la muerte sabe cuanto gana cada vez que nos presta

Termino estaba pequeña reseña con el texto publicado por CEDRO el dìa de hoy en su página web acerca de la vida de Ramiro, que estoy totalmente seguro que debe estar en cielolandia conversando con sus otros grandes amigos, el Negro Fernàndez y el Choclo Monge.

Acá la Reseña

El Doctor Ramiro Castro de la Mata Caamaño miembro fundador de CEDRO y primer presidente del Consejo Directivo fue uno de los farmacólogos y especialistas en el tema de drogas más importantes de nuestro país. Egresó de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 1949. En 1956 consigue el título de PH.D.: (Riker Research Fellow) en esta misma casa de estudios. En 1961 obtiene el titulo de farmacólogo en la Universidad de Pennsylvania. En 1970 recibe el grado de Doctor en Medicina de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.

Castro de la Mata inicia sus estudios en el campo de la Farmacología en el año de 1951 en el Instituto de Farmacología de la U.N.M.S.M de la mano de los Doctores Carlos Gutiérrez Noriega y Homero Augusto Campos. Es en estos años en que se inicia en el estudio de los peligros del consumo de los derivados de la hoja de coca. 

Su obra científica en general se caracterizó por ser presentada de manera muy innovadora. Es uno de los pocos peruanos citados en temas no locales en algún texto internacional de su especialidad. 

En 1986, se reúne con un grupo de profesionales de diversas especialidades para fundar el Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas- CEDRO, convirtiéndose en el primer presidente de esta institución, cuando la preven-ción del uso de drogas en nuestro país era casi inexistente. 

En el año de 1996 fue ganador de la VII versión del Premio Nacional Cosapi a la Investigación por la capacidad de aplicación de la obra innovadora; por la difusión social de la misma y su potencial innovador en beneficio de los sectores mayoritarios de la población y por su valor ético y su trascendencia en la sociedad.

Recibió todos los honores y condecoraciones del Colegio Medico del Perú, siendo la ultima la Medalla y Diploma de Mérito Extraordinario de parte del Colegio Medico del Perú, por su contribución a la Medicina Peruana en una ceremonia realizada por el 42º Aniversario del día de la Medicina Peruana. 

Ramiro Castro de la Mata fue uno de los fundadores y se desempeñó como Vice Rector Académico de la Universidad Peruana Cayetano Heredia entre los años de 1984 y 1989. Asimismo, fue Miembro fundador y Ex presidente de la Sociedad Peruana de Farmacología y Terapéutica Experimental y de la Academia Peruana de Ciencias y Tecnología, además de Académico de la Academia Nacional de Medicina, de la Academia Nacional Ciencias y de la Academia Nacional Historia y Miembro fundador Sociedad Peruana de Ciencias Fisiológicas. Ejercicio la docencia en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la Univer-sidad de San Martín de Porres, en la Universidad Nacional Federico Villarreal.

Le sobreviven su esposa Elsa, tres hijos y cinco nietos. 

Nota de Eduardo Gotuzzo con motivo de la muerte de “Choclo” Monge.

“Choclo” Monge no sólo fué fundador de la UPCH, sino también Jefe del Departamento de Medicina del HNCH desde su fundación hasta que llegó a ser Rector.

Fué Decano y Rector de la UPCH; sin embargo, creo que lo más importante fué su sabiduría de ver por el futuro de la UPCH y del Perú; fué pionero en muchas areas.

La otra area de un ejemplar esfuerzo desinteresado, sin arrogancias, sin medias tintas y sin actitudes de beneficios subalternos que la gente mediocre usa para ser visible.

Falleció de un M.M., al igual que su padre, había pedido ser incinerado y que no hubiera homenaje el día de su entierro.

Todos hemos respetado con silencio y afecto sus ultimos deseos. Ahora sólo quiero informarles sobre este Maestro, en todo el sentido de la palabra, y un Herediano que tuvo un rol increíble en toda la actividad docente, de nuestro Hospital y de la investigación.

Que descanse en paz y que nuestra memoria lo recuerde en su exacta dimensión.

Un cordial y afectuoso saludo a la promoción.

Dr. Eduardo Gotuzzo
eMail: egh@upch.edu.pe
Director
Instituto de Medicina Tropical
“Alexander von Humboldt”
Universidad Peruana Cayetano Heredia

Recuerden que el año de egreso es uno mayor que el año académico oficial, por ejemplo, los egresados en 1988, pertenecen a la Promoción 1987

VISITEN LAS SIGUIENTES PAGINAS:

Promoción ’87

Promoción ’73
“Hugo Lumbreras”


PROMOCION 74
“Homero Silva Diaz”

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Música de la Tuna Cayetano Heredia:

Foto Cortesía Antonio Belda

Necesitan tener Real Player

Ojos Moros (canta Paco Arrascue)

Escucha Niña

Clavelitos

 

Pueden obtener el Player gratis en www.real.com   (busquen free download)

 

 

 

A muchos de los jóvenes de hace 30 años, nos es difícil imaginar los efectos que tiene el tiempo sobre las personas mayores con las que mantuvimos intensas y fraternales relaciones, tanto en lo académico como en lo vivencial. De alguna manera creemos que las personas que viven enriqueciéndose en lo espiritual de manera constante, se vuelven inmunes al tiempo, a esta creencia contribuye que en la actualidad, muchos de nuestros profesores de la universidad, años más años menos, disfrutan de una lucidez ejemplar y pareciera que los años transcurridos no les han hecho mella.
Los heredianos que realizamos el viaje el Perené en el verano de 1971 con la Dra María Angélica Ruiz, también le atribuimos a Maria Angélica cierta inmortalidad. Siempre con su espíritu optimista nos hacía ver el lado positivo de las cosas, era cierto que a veces un poco para sacudirse de su rol de ángel de la guarda, tomaba partido por alguna causa enconada, pero pronto recuperaba su perfil. Pasaba de mostrarse consternada por nuestras tribulaciones a desparramar su risa y alegría. Era como nuestro amortiguador existencial. Felizmente que las autoridades universitarias de ese entonces la apoyaban y aceptaban con afecto. Recuerdo que una vez María Angélica me contó, que al ser la única mujer en el Consejo Ejecutivo de la universidad (algo que nunca había sucedido antes) todos se cuidaban las palabras que empleaban, a lo que ella les había increpado exigiéndoles que hablaran como siempre, que: ¡si suprimían las lisuras iban a reducir demasiado sus intervenciones!.
Luego que gran parte de los heredianos del Perené nos reencontramos tras 25 años y que la famosa foto de la escuelita comenzara a circular, empecé a germinar la idea de rescatar a María Angélica de sus pagos en Buenos Aires e invitarla a Lima para, entre otras cosas, volvernos a tomar la foto.
Para esto ya tenía la información de que en Lima vivía una pariente política de Maria Angélica, la misma que podría brindarme más referencias sobre como ubicarla, estaba ya por contactarme con ella, cuando el Dr. Luis León Herrera me contó que María Angélica hacía tiempo que había fallecido, la profunda desilusión que experimenté, precipitó la comunicación con la muy amable Dra. Desulovich quien me confirmó la triste noticia: que hacía algo más de 4 años un día que amaneció, María Angélica ya no estaba y que al parecer había sido un infarto la causa de su deceso.
Pese a verme envuelto en una pena inapelable, he continuado las gestiones para ver si es posible que los sobrinos de María Angélica en Buenos Aires, nos permitan poder obtener copias del material gráfico que ella guardaba de dicha experiencia e incluso una copia del video del famoso programa de TV: Pulso, donde el periodista Alfonso Telado entrevistara a algunos de nosotros.
Por último, este réquiem lo voy a enviar a casi la mayoría de los que viajamos al Perené mediante la magia del correo electrónico y como estoy seguro que van a compartir mi sentir por la noticia, a través del tiempo y la distancia, la evocaremos en nuestros corazones y la extrañaremos para siempre, con la certeza que allá arriba donde ella se encuentra, la haremos otra vez sonreír como si no se nos hubiera ido.

Jaime Arias Congrains Prom74

Ex-Alumno en las Noticias:

El Comercio
Lima, 3 de enero del 2000

Un peruano en el centro de un estudio revolucionario


RECONOCIMIENTO.

The New England Journal of Medicine, publicación de prestigio
mundial, divulgó también el estudio promovido por el doctor Alfonso Pérez.

(Foto: Paola Cairo)

El doctor Alfonso Pérez es peruano y hace unas semanas su nombre apareció en la primera página del Wall Street Journal asociado a un revolucionario estudio médico del cual es, nada menos, que promotor principal. Gracias al estudio, una droga antigua y casi olvidada que servía como diurético se usa ahora para tratar la insuficiencia cardiaca, una enfermedad que sólo en Estados Unidos ocasiona gastos anuales de hospitalización de unos 17 mil millones de dólares. El estudio – hecho entre 1995 y 1998 en unos 1.600 pacientes de 15 países – modifica la teoría médica convencional sobre la acción de la hormona aldosterona. Se creía que actuaba sólo sobre el riñón, pero está presente en todo el organismo y cuando sus acciones se incrementan resultan perjudiciales para el sistema cardiovascular explica Pérez, quien había observado este comportamiento en investigaciones pequeñas que hizo hace 15 años. Pérez asume el reto de promover un estudio a gran escala que verifique sus teorías sobre la conducta de la hormona. Toma contacto con expertos de Japón, Europa y Estados Unidos y logra el apoyo del laboratorio Searle-Monsanto, cuya área de investigación cardiovascular dirige en Chicago, para emprender el trabajo. En un inicio me creían loco pues además de cuestionar lo que estaba escrito en los libros de medicina, propuse utilizar una droga antigua, cuya patente se perdió hace ya 20 años, empleada para bajar la hinchazón. La droga, Aldactone, es el único bloqueador de la aldosterona que existe y en este caso iba a impedir que la hormona ingresase al sistema cardiovascular. El estudio debía finalizar en 1999 pero tuvo que ser detenido en agosto de 1998 pues se comprobó que, efectivamente, la droga bloqueaba la aldosterona y los pacientes que la recibían tenían un 30% más de sobrevivencia que el grupo que no la recibía. No era ético continuar. No podíamos dejar de dársela al otro grupo durante más tiempo. La droga se incorporó entonces al tratamiento habitual de la insuficiencia cardiaca, añade. El impacto fármaco-económico del hallazgo es enorme. La droga es barata (cada pastilla cuesta unos 10 centavos de dólar) y la dosis necesaria es de unos 25 miligramos al día. En Estados Unidos se ha calculado que con su uso cada año se hospitalizarán un 35% menos de pacientes. En ese país padecen insuficiencia cardíaca cinco millones de personas y cada año se diagnostican 400 mil casos nuevos. Más allá de las cifras, Pérez rescata la satisfacción de haber contribuído a que mejore la calidad de vida de los pacientes y su capacidad de sobrevivencia a la enfermedad. Es lo máximo a lo que puede aspirar un médico.

PAOLA CAIRO ROLDÁN

Si deseas colaborar, por favor escribe a: luchos@bellsouth.net