UNIVERSIDAD PERUANA CAYETANO HEREDIA

Spiritus Ubi Vult Spirat 

(Juan. 3,8)

El viento sopla por doquier

El Espíritu sopla (difunde) donde quiere

 

Trataremos de hacer algunas reflexiones sobre el significado y mensaje de esta expresión bíblica tomada del Evangelio de Juan, por el ilustre humanista, Doctor Honorio Delgado, como lema del distintivo de nuestra Universidad, de la que fué Profesor Fundador y Primer Rector. En el diálogo con Nicodemo*, Jesús dijo: “El viento sopla donde quiere y aunque oyes su ruido, no sabes de donde viene y a donde va. Eso mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu”. Esta imagen de comparación que Jesús hace entre el viento y el Espíritu, es para darnos a entender la acción libre, soberana y misteriosa del Espíritu, y por tanto de Dios. Para los hombres de entonces, el viento era algo misterioso en cuanto su procedencia, acción y destino. Las palabra viento / Espíritu en hebreo ruah y en griego pneuma, significa soplo del viento, soplo creador, Espíritu, como fuerza vital y divina; eso es fácil pasar del pneuma, viento que sopla donde quiere, al pneuma, Espíritu que hay que nacer. El nacer del Espíritu no se puede comprender con parámetros humanos, es un auténtico milagro del que, el hombre en modo alguno, puede disponer. Spiritus ubi vult spirat nos recuerda que, la actitud de nuestra Universidad debe ser de apertura a la acción del Espíritu. Recordemos que ella debe procurar “sobresalir por la seriedad científica, el compromiso con la verdad, la preparación de profesionales para el mundo del trabajo” (Documento de Puebla, numeral 1059). Por eso, todos y cada uno de nosotros, debemos tratar de esforzarnos en establecer las condiciones necesarias para que el Espíritu sople (difunda), impregnándonos de los criterios de verdad, justicia y bien común, que son la base imprescindible de toda auténtica, eficaz y permanente transformación.

Lima, Abril de 1994

Fernando Porturas Plaza
Profesor Fundador

* Miembro del Consejo Supremo de los judíos, hombre culto, muy familiarizado con las Sagradas Escrituras, fué al anochecer a visitar a Jesús.